Cuba y los ‘patriarcados’ de medio siglo.

Por Roberto Alvarez-Quinones.
¿Cuántas dictaduras de medio siglo de duración, o más, ha habido en el mundo en los tiempos modernos? ¿Y en América Latina? A nivel mundial ha habido seis, de las que a Latinoamérica le ha correspondido una sola, aún vigente en Cuba. Y a nadie debe sorprenderle que todas han sido regímenes marxista-leninistas, pues Carlos Marx y Vladimir Lenin explicaron bien que sólo con una “dictadura del proletariado” se puede construir el socialismo.De esas autocracias, la más longeva fue la de la Unión Soviética, con 74 años, desde 1917 a 1991. Le sigue la dictadura mongola de 69 años, instalada por los bolcheviques en 1921, quienes de hecho convirtieron a Mongolia en una colonia soviética. Recuerdo que de visita periodística en ese interesante país asiático, en 1980, todas las personas con las que conversé que tenían cargos claves en la economía eran rusos de ojos azules, que hablaban en ruso todo el tiempo.Pero en 1990 los aires de la “perestroika” llegaron a Ulan Bator y produjeron la primera república con economía de mercado (de una economía estatal ya hoy existen 10,000 empresas privadas), en una nación que fue semifeudal hasta bien entrado el siglo XX, y donde aún hay pastores nómadas que se mueven con sus “yurtas” (tiendas de campaña) por las inmensas estepas del país.

En Vietnam, el régimen comunista data de 1945, hace casi 67 años. La dinastía Kim, en Corea del Norte ya lleva 65 años. Y la del Partido Comunista en China tiene 62 años (desde 1949). La sexta dictadura cincuentenaria, la castrista, cumple por estos días 53 años. Por cierto, Fidel Castro superó a todos sus colegas con sus 52 años dictando órdenes, desde enero de 1959 a abril de 2011 en que por enfermedad abandonó su cargo de Primer Secretario del Partido Comunista. Su más cercano competidor, Kim Il Sung, sólo llegó a 48 años como “hombre fuerte”.Y es que esos regímenes han sido dominados por una sucesión de varios dictadores, no por uno solo o dos, como en Cuba. En la URSS hubo ocho, desde Lenin hasta Gorbachov. En China han sido cuatro, y una cifra superior en Vietnam y Mongolia. En Norcorea ya son tres los “Comandantes Invencibles”.En América Latina dictaduras no comunistas ha habido muchas, pero ninguna ha llegado a su cincuentenario. La que más se acerca es la de los Somoza en Nicaragua, que se prolongó por 43 años (1936-1979). Le siguen de cerca la de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989), con 35 años; así como Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961) en República Dominicana, y Porfirio Díaz en México (1977-1911, con intervalos), ambos con 31 años, y las de los Duvalier en Haití, 29 años (1971-1986), y Juan Vicente Gómez en Venezuela, 27 años (con intervalos).Latinoamérica se ha caracterizado por su larga historia de dictaduras. Desde la conquista de la independencia en el primer cuarto del siglo XIX , las sociedades latinoamericanas quedaron en su gran mayoría conformadas por una pequeña oligarquía y una mayoría empobrecida, mestiza e indígena.
Caudillismo y dictaduras
Esta división social causó luchas internas que ocasionaron revueltas, golpes de Estado y el brote de “patriarcas salvadores de la patria”, en muchos casos azuzados por las antiguas metrópolis colonialistas y luego por Estados Unidos. Se entronizó en nuestras naciones el caudillismo (de inspiración española) y su variante más perniciosa, el dictador militar.El caudillo latinoamericano es un “líder natural” mesiánico, casi siempre demagogo, que logra conectarse con la gente y obtiene bastante apoyo popular. En cambio, el dictador, que Gabriel García Márquez caracteriza estupendamente en su novela “El otoño del patriarca”, y el cubano Alejo Carpentier casi retrata al óleo en su novela “El recurso del método”, generalmente es un militar que se apoya en el ejército para tomar el poder y preservarlo a toda costa. Muy adulado, con ego napoleónico, gobierna tiránicamente y le pasa por encima a las instituciones, incluyendo el poder legislativo y el judicial.El caudillismo y las dictaduras militares han sido en buena medida responsables del atraso social, económico y político de América Latina durante mucho tiempo. La última oleada dictatorial tuvo lugar entre los años 60 y 80 del siglo XX, como respuesta de la derecha política a la revolución cubana y la voluntad de los Castro de exportar el modelo comunista de gobierno a toda la región excepto México, apoyados en los subsidios que recibían del Kremlin.Hoy, con excepción de Cuba, hay democracia en toda Latinoamérica, aunque restringida y en peligro de extinción en Venezuela, Nicaragua y Ecuador. Expresión de ello es que mediante el voto popular han llegado al poder las fuerzas de izquierda, incluyendo figuras que fueron guerrilleros guevaristas y castristas en sus respectivos países.Fueron los griegos quienes crearon la palabra democracia, de “demos” (gente, pueblo), y “kratos” (fuerza, poder) y ello se remonta a la sociedad ateniense de 500 años A.C. Con el esplendor de las ciudades-estados en Grecia, y también con la república en Roma, la democracia tuvo su primera infancia.La república romana, que se extendió por medio milenio, desde el año 509 A.C hasta el 27 A.C. fue la primera forma representativa de gobierno tras la democracia directa de la polis (ciudad) griega. El poder legislativo correspondía al Senado y el poder ejecutivo lo conformaban las magistraturas, cuestores y cónsules, que eran elegidos por los ciudadanos con derechos (muchos no los tenían).Pero también los romanos “inventaron” el concepto de dictadura, hace igualmente 2,500 años, cuando en situaciones de extrema gravedad los cónsules, por orden del Senado, nombraban a un “dictator” que asumía todos los poderes por seis meses, hasta el restablecimiento de la normalidad.Con el advenimiento de las democracias modernas en el siglo XIX, el término dictador volvió a ser utilizado pero esta vez para designar a todo jefe de gobierno que ejerce el poder “manu militari” (por la fuerza) de forma absoluta haciendo trizas el principio enunciado por el barón de Montesquieu en el siglo XVIII de la independencia de los tres poderes en que se sustenta la democracia moderna: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.Y fueron el fascismo y el comunismo en el siglo XX los sistemas políticos que propiciaron con mayor esmero el renacimiento del “dictator” totalitario actualizado. En el caso cubano, último reducto del estalinismo junto con Norcorea, todo indica que la dictadura va a perdurar mientras los dos Castro vivan, o al menos uno de ellos.Hay en todo esto una gran ironía. García Márquez con su patriarca y Carpentier con su “Primer Magistrado” fueron capaces de plasmar magistralmente en los años 70 la fisonomía del típico dictador latinoamericano de derecha, pero no aludieron, ni siquiera en forma oblicua o tangencial, al “patriarcado” de los hermanos Castro, el más coherente y sólido de todos, al punto de que es ya hoy la tiranía de mayor duración en toda la historia de América Latina.

Fuente: AOL Noticias

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