Cuatro días.

Por Marta Beatriz Roque Cabello.
Aunque desde el final de noviembre hasta los primeros días de diciembre, se podían contar más de 150 detenidos, esto fue superado por las cuatro jornadas transcurridas entre el ocho y el once de este mes, que han sido altamente significativas en el desarrollo del trabajo de la oposición interna. Sería una ligereza brindar una cifra exacta de los que sufrieron algún tipo de hostigamiento, porque –ciertamente- a pesar de todos los contactos en la isla que tiene la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, ha sido imposible determinar un número, ya que siempre aparece alguien más, que incluso los propios disidentes en sus localidades ignoraban que estaba en calabozos. A esto habría que añadir una cantidad de personas –sin vínculos con la oposición- que resultaron también apresadas, por diferentes motivos; pero sí se puede afirmar que nunca serían en estos cuatro días menos de 300, baste con sumar Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey, Cienfuegos, Villa Clara, Matanzas y La Habana.

Algunos de los que fueron conducidos a Unidades de la (PNR) Policía Nacional Revolucionaria, repitieron hasta dos y tres veces los arrestos, ya que hay hombres y mujeres de los que salen a las calles a protestar de diferentes formas, que pueden considerarse como “inspectores de celda”, pues son detenidos semanalmente y los mantienen encerrados dos y tres días, lo que hace que interrumpan sus vidas familiares y no se las permitan desarrollar con continuidad.
Hay que destacar todos los métodos que en estos momentos está utilizando la policía política; se conoce que tiene a la oposición dividida entre los que colaboran y los que no. Los primeros a su vez están divididos en: importantes y de la caterva; y los segundos en problemáticos y no problemáticos, en dependencia si salen a las calles y se reúnen con el pueblo o si hacen disidencia en la casa. En esta ocasión muy pocos de los problemáticos quedaron sin visitar las celdas, o aplicársele cualquiera de las otras variantes de hostigamiento, como por ejemplo: no permitirles salir de la casa, con turbas delante de ella o autos patrullas y oficiales de la policía política, que aunque no están detenidos, sí se encuentran retenidos dentro de sus viviendas; o citarlos a Unidades de la PNR para sostener conversaciones con ellos y tratar de que les sirvan de eco, difundiendo todas las amenazas y mentiras que acostumbran a decir. No hay que olvidarse de los mítines de repudio. También están las multas, por el solo hecho de ir a preguntar por un familiar o por un disidente amigo.
Los que se incluyen en esta clasificación de problemáticos no son precisamente todos los que reciben premios o están propuestos para recibirlos, ya que la policía política trata de usar cualquier medio para dividir la oposición, mandándole a este grupo el mensaje de: “Tú estas cogiendo los golpes, las detenciones, el hostigamiento, tu familia está sufriendo, y los otros cogen los premios y sobre todo el dinero”.
Las detenciones –de forma general- fueron acompañadas de violencia policial e insultos y amenazas de muerte, muy particularmente en el caso de las mujeres. También los abusos se basan en que -en el mejor de los casos- les quitan las tarjetas a los celulares y las cámaras, borrándoles toda la información que contenían; porque en muchas ocasiones les decomisan el teléfono y la cámara.
Pero, en los últimos meses se ha producido algo diferente y es que no se da a conocer el lugar de la detención, esto hace que los que son arrestados queden en un total estado de indefensión; así como la desorientación y el desespero en que se ve envuelta la familia cuando detienen a alguno de ellos y no permiten conocer donde está, de esta forma el gobierno viola sus propias leyes.
Sin lugar a dudas, el mayor de los nerviosismos del régimen, estuvo vinculado a la aparición de la Flotilla del Movimiento Democracia, la que no necesitó de divulgación por parte de la oposición, ya que su presencia en aguas internacionales el día 9 de diciembre, pasó de boca en boca; aunque personas desorientadas pensaron en alcanzar las naves echándose al mar; lo que también ocasionó algunas tragedias; pero el saldo a pesar de ello ha sido positivo, los que mal gobiernan a Cuba tuvieron su gran momento de “pelos de punta” y para tratar de bajarlos, llegaron con su hostigamiento a situaciones de desgaste social, algo que es muy importante en esta etapa, pues acelera el estado crítico en que se encuentra –de forma general- el país.
Es por eso que los resultados de estos cuatro días de barbarie policial, pueden ser considerados positivos dentro de la lucha por la libertad y la democracia y los que fueron víctimas de tan desagradables momentos, están en condiciones de que vengan más Flotillas y más ideas de este tipo que pongan en tensión al régimen.

De esta forma se celebró en Cuba el día “Sin derechos humanos” que recuerda que el 10 de diciembre de 1948, con 30 artículos, se firmó por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas, una Declaración Universal dedicada a promover y potenciar el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales
La Habana, 13 de diciembre de 2011.
Nota: Este trabajo contó con la colaboración de Arnaldo Ramos Lauzurique

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